viernes, 7 de marzo de 2014

Día dieciseis - Las malas costumbres

Hoy he estado pensando en lo dificil que es para un Gordo el cambiar sus hábitos. Está claro que, a no ser que se trate de una enfermedad, los que estamos Gordos lo estamos porque nos da la gana. Somos expertos en todo tipo de comidas y todo nos gusta. Tenemos un estómago que me rio yo del bolso de Mary Poppins. ¡Cabe de todo! El otro día fuí al médico porque me dolía el estómago, me hicieron una radiografía y pudimos ver a un señor de Burgos que habían dado por desaparecido hacía unos meses. Cuando me lo sacaron se quedó la foto de recuerdo, obviamente.

Pero, bromas aparte, es cierto que es más complicado llenar nuestro estómago puesto que llevamos muchos años entrenándonos. ¿Habéis practicado algún deporte? Si la respuesta es que sí, os habréis dado cuenta de que al principio cuesta un poco, pero a medida que váis entrenando, cada vez cuesta menos hasta que os convertís en verdaderos profesionales. Pues a los Gordos nos pasa lo mismo. Al principio nos comíamos un Sandwich, luego dos, tres, cuatro... y así hasta que cerramos la fábrica de Panrico o nos convertimos en accionistas mayoritarios de El Pozo.

Mucha culpa de esto la tienen los programas de televisión. ¿Habéis visto al tío que hace "Crónicas Carnívoras"? Este programa es básicamente un tío que va de restaurante en restaurante batiendo récords de comer cosas y poniéndose hasta el culo por la cara. En los primeros programas era un tío más o menos Normal, con su barriguilla cervecera y poco más. Tú veías a ese tío y las tripadas que se pegaba y había algo que no te cuadraba, pero decías: -"Jo, este tío se pone como El Tenazas y no engorda". Pero claro está, nos fiábamos de los primeros programas. Tú ves la última temporada de "Crónicas Carnívoras" y parece que el presentador actual se ha comido al presentador de la primera temporada. Por si no os lo creéis, ved la siguiente imagen:

Este es el antes y el después de Adam Richman, presentador de Crónicas Carnívoras.











Por si acaso quedaba alguna duda, comer en exceso es lo que engorda y si realmente queremos llevar una vida saludable tenemos que empezar por quitarnos las malas costumbres. La ansiedad es la mayor excusa que tenemos los Gordos para comer. Hay formas de controlar esa ansiedad y lo único que tenéis que hacer es consultar con vuestro médico. El os dará todas las pautas necesarias para calmar la ansiedad provocada por el hambre. Sabed que la sensación de vacío en el estómago de un Gordo es mucho más habitual que en el de una persona que como saludablemente. Es lo mismo que las almorranas, que se sufren en silencio y angustian, pero lo mejor es consultar al médico. Lo de las almorranas lo se porque tengo un amigo que las tiene y me lo ha explicado.

Vamos con la dieta de hoy:
  • Desayuno: Café con leche con cinco galletas y zumo de naranja natural.
  • Almuerzo: Un plátano.
  • Comida: Arroz blanco con un filete de ternera y un yogurt.
  • Merienda: Vaso de leche semidesnatada con cereales de fibra y fruta.
  • Cena: Un bocadillo de pechuga de pavo y queso.
07/03/2014 - Día dieciseis - Peso Actual: 116,8 kg - De verdad, que lo de las almorranas me lo ha explicado...


jueves, 6 de marzo de 2014

Día quince - Tocino, tocinete y otros diretes

Aquí estamos otra vez, esta vez para hablar de un tema que siempre me ha tenido muy intrigado. Nunca he entendido a esa gente que cuando ve a alguien que está gordo lo primero que piensa es en la manera más elocuente de referirse al exceso de peso de ese alguien con la palabra más original que se le ocurre.

Un ejemplo muy claro es el menos original de todos, o sea, Gordo o Gordaco. El diccionario define gordo como un adjetivo para definir a algo o alguien con abundantes carnes. Primer adjetivo mal utilizado para definirnos, porque nostros no tenemos abundantes carnes. Lo que tenemos abundante es grasa, así que descartamos.

El siguiente sería Tocino, o Tocinete si es un amigo, que también... ya te podías echar otros amigos. La definición de Tocino es: capa de tejido adiposo de ciertos mamíferos, especialmente del cerdo. Otra vez todo mal. Nosotros nos lavamos así que de cerdos nada. Yo personalmente tengo la nariz chata, pero no la tengo hacia arriba, con lo cual, de cerdo nada. Y por último, que sepáis que aunque no me lo vea, se que no tengo el rabito enroscado así que, ¡de cerdo nada!.

Vamos con el más habitual y el que tiran cuando quieren ofender de verdad: Seboso. Si buscamos sebo en el diccionario encontramos la siguiente definición: grasa sólida y dura que se saca de los animales herbívoros, y que, derretida, sirve para hacer velas, jabones y para otros usos. Me váis a perdonar, pero cuando yo le doy golpecitos a mi barriga, es de todo menos sólida y dura. Más bien parece un colchón de agua que, cuando le das el primer golpe, no deja de moverse hasta que la agarras por los dos lados. ¡Todo mal! ¡Ni un insulto bien!

Pero vamos a seguir hombre, que esto no se acaba aquí. ¿Os acordáis de mi apodo cuando era pequeño? El Chicha me llamaban, ¿verdad? Pues según la real academia española, Chicha significa carne comestible. Yo creo que con eso ya está todo dicho, y el que quiera echar a volar la imaginación que se vaya por dónde quiera, que yo no pienso entrar en la grosería, pero porque no queda bien, no por falta de ganas.

Así que pido por favor a toda esa gente que se encarga de buscar tantas y tantas maneras de ofender a alguien con exceso de peso que, por favor, se mire antes el diccionario de la real academia española y descubra que para elaborar un insulto apropiado lo primero que tiene que hacer es aprender a hablar.

Vamos con la dieta del día:
  •  Desayuno: Café con leche con 4 galletas maría y zumo de piña.
  • Almuerzo: Un plátano y un yogurt desnatado.
  • Comida: Puré de verduras y un cogollo.
  • Merienda: Hoy no he merendado.
  • Cena: Patatas fritas (pero fritas sin aceite) y bocaditos de merluza. 
06/03/2014 - Día quince - Peso Actual: 117,6 kg - A partir de ahora voy a poner también los gramos  

miércoles, 5 de marzo de 2014

Día catorce - Correr es de estresados

Hoy me ha pasado una cosa muy pero que muy curiosa. Es la primera vez que experimento una sensación así y la verdad es que ha sido cuanto menos extraño, pero muy agradable. He salido del trabajo un poco cansado y estresado. La verdad es que hoy ha sido un día un tanto duro por la cantidad de cosas pendientes que hay que ir haciendo y todas las nuevas que van viniendo. Así que como os digo, el trabajo se me acumulaba. Pues no os lo váis a creer (o sí) pero mientras estaba en ese estado de estres ¡no podía dejar de pensar en Sacalenguas! Tenía unas ganas locas de llegar a casa e irme a dar una vuelta con ella. Era como si en ese momento el mundo dejara de existir a mi alrededor y sólo estuviéramos Sacalenguas y yo, rodando por el carril bici, como dos extraños aliados, compañeros inseparables... y entonces me han dado una colleja... mi jefa para ser exactos... "¿Estás tonto o qué Sergio?"

Y entonces ha sido cuando lo he visto todo claro. La gente no hace deporte por estar en forma. ¡Hacen deporte porque están estresados! Sí amigos, esto es así. Hasta ahora mi frase favorita cuando veía a un tío corriendo era "Correr es de cobardes". Pues ahora hay que cambiarla por "Correr es de estresados".

Hoy he cogido a Sacalenguas y nos hemos ido por el carril-bici hasta Tres Cantos (a unos 14 kilómetros de mi casa), o sea que entre ida y vuelta me he hecho unos 28 kilómetros. Y durante el trayecto he visto a mucha gente haciendo deporte y pensaba: -"Pobres. Qué curro más chungo tienen que tener". Pero después de ir analizando uno por uno he llegado a hacer un estudio de toda la gente que sale a hacer deporte por las tardes y este ha sido el resultado:
  • La pareja de ancianos: a este grupo el médico les ha dicho que tienen que salir a andar para prevenir una serie de enfermedades, así que ellos salen a andar todas las tardes. Los reconoceréis porque tienen el pelo blanco y siempre van de la mano. ¿Hacen deporte? Poco, pero son entrañables y da gusto verlos.
  • La pareja (a secas): suelen ser una pareja jóven que salen a dar una vuelta. Ella va con cara de haberse metido un tripi mientras le va pegando una charla interminable a él. Él va con la misma cara que Russel Crowe en Gladiator, aguantando como un valiente la charla porque sabe que a ella ese paseo le hace una ilusión enorme. Ella nota que el va agobiado, pero todos sabemos que las mujeres disfrutan viendo sufrir a sus parejas y se la pela. Esto es así y así será siempre.
  • Patos y patitos: son el papá, la mamá y los cachorros. Los dos adultos van dando un paseo mientras unos pequeños satélites chillones dan vueltas a su alrededor. Los reconoceréis porque cuando te acercas a ellos sólo oyes una palabra... "¡Cuidado!"
  • Los "single runners": estos son a los que yo me refería cuando decía que correr es de cobardes, o sea, los estresados. Estos tienen lo que yo llamo "el efecto hamster". Se meten en sí mismos y el mundo a su alrededor no existe. Sólo hay una cosa que les puede despistar: cuando pasa una tía con mallas corriendo en la otra dirección. Tienen el mismo giro de cuello que la niña de El Exorcista.
  • Los "motivaos": estos suelen ir en bicicleta, como yo, pero en vez de ir en plan gitano (algún día os pondré una foto de cómo voy en bici), ellos van que parecen todos del equipo Kelme. Algunos incluso parece que han ganado la contra reloj y llevan su maillot amarillo y todo. Hoy incluso he visto uno que llevaba un casco de velocista, de esos con forma de gota de agua, como los que se usan en los velódromos. Estos no van en bici... viven para la bici.
Si me dejo alguno y alguien conoce más especímenes, por favor, no dudéis en comentar y compartirlos con todos nosotros. Ahora como siempre vamos a la dieta diaria:
  • Desayuno: café con leche y zumo de piña.
  • Almuerzo: un plátano y un yogur desnatado.
  • Comida: Macarrones con tomate triturado y atún.
  • Merienda: taza de leche semidesnatada con cereales con fibra y fruta.
  • Cena: Dos sandwiches mixtos, un tomate y un trozo de queso fresco.
05/03/2014 - Día catorce - Peso Actual: 117 kg - El estres da la felicidad.

martes, 4 de marzo de 2014

Día trece - Por fín llegó la báscula

¡Por fin! Después de tanto esperar ha llegado la báscula nueva. Ahora os pongo una foto para que la veáis. Ya me he pesado en ella y no puedo esperar al final del blog para deciros que mi peso actual es de... ¡¡¡117 Kg!!!! Se acabaron mis inquietudes. De momento la dieta está funcionando y yo estoy feliz de poderos seguir demostrando día a día la teoría de que sólo con dieta sana y ejercicio se puede conseguir perder todo eso que nos sobra y que rodea nuestra silueta escultural, porque está ahí dentro, os lo juro.

Sinceramente, tengo muchas ganas de que vaya pasando el tiempo para ir perdiendo esos kilos que sobran, pero por otro lado hay que procurar tener siempre la mente en el objetivo final, ya que si nos despistamos se nos puede olvidar todo el esfuerzo que estamos haciendo y volver a las malas costumbres que nos llevaron hasta donde estábamos hace tan solo dos semanas. Recordad siempre que estamos adquiriendo nuevos hábitos, por lo que tenemos que dejar de lado los que teníamos y mantener estos nuevos que nos hacen sentir mejor. Como véis es un proceso lento, pero el peso que vayáis perdiendo no volverá nunca, a no ser que volvamos a los malos hábitos.

A ver, Gordos, ¿habéis ido alguna vez en transporte público? Vosotros os quedáis en la parada, esperando a que llegue el Bus, por ejemplo. Cuando llega os subís tranquilamente, picáis vuestro billete y aquí empieza la juerga padre. Empezáis a buscar con la mirada un sitio libre para sentaros, porque de estar de pié esperando os duelen mucho las piernas. Aquí me gustaría hablar de otro tema. ¿En qué piensan los diseñadores de paradas de autobús cuando les toca poner los bancos para sentarse? ¿Os habéis sentado alguna vez en uno de esos bancos? ¡Ponedle un refuerzo o algo! ¡Hombre por Dios! Que los que más los usamos somos nosotros. ¡Que eso es como si a Superman le quitas la capa! ¡Que sí! ¡Que vuela igual! ¡Pero va acojonado!: -"Ostias, que no llevo la capa. Y con lo alto que voy y lo duro que estoy, fijo que hago un boquete como para encontrar el fósil del eslabón perdido". Pues tú estás igual: - "Ostias, que esto se está doblando. Y con lo gordo que estoy fijo que convierto esto en un plegatín y la espanzurrada va a ser digna de una zambuyida de Falete en SPLASH!".

Pero volvamos al tema que nos ocupa. Tú, con todo tu ser humano puesto, te vas moviendo hacia el interior del autobus. De repente ves un sitio libre, y allí que te vas, a sentarte. Aquí hay que añadir que normalmente los primeros asientos que se ocupan en un autobus son los que están pegados a la ventanilla, así que normalmente sólo quedan libres los asientos de pasillo. Aquí tienes que empezar a pensar una cosa: los asientos de los transportes públicos no están hechos para culos gordos como el tuyo. Quiero hacer otro inciso en esto. En los autobuses de antes no, pero en los de ahora, nada más entrar hay cuatro asientos que son el doble de anchos que el resto. Pues bien, ¿qué os hace pensar que son para que las "Maripuri" delgaditas se puedan sentar con las doscientas bolsas del Zara, mientras hablan por el móvil con alguna "Maritere" para contarle que no sabe qué se va a poner este fin de semana?. ¡No los ocupéis por Dios! ¡Que son para que los gordos puedan meter el culo!

Hoy me estoy desviando mucho del tema, pero es que... bufffffff. Bueno, pues seguimos. Tú te vas acercando a tu sitio libre y de repente... ¿os habéis fijado en la cara que pone la persona que está sentada al lado del sitio que váis a ocupar? Es que os mira como si por la ventana estuviera entrando un sol espectacular y de repente tú lo hubieras eclipsado todo y lo único que tienes en la mente es joderle el día. Yo puse la misma cara el día que me operaron de fimosos y tiraron el pellejo que sobraba. ¡Jo! ¡Yo me quería hacer una gabardina! El caso es que tu te sientas a su lado y con tu mejor sonrisa dices: - "Perdón". A partir de ese momento empieza una guerra interminable en la que él quiere volver a recuperar su sitio y tú intentas molestar lo menos posible, porque eres educado. Así que juntas las piernas todo lo que tus muslos (y lo otro que está en medio) te permiten. En cambio el las empieza a abrir un poco más como para volver a recuperar su espacio vital. Tú cruzas los brazos como para no ocupar más de lo necesario y el los pone a los lados como reclamando esos laterales del asiento. En ese momento en tu cabeza empieza a sonar una sintonía que todos conocemos: La sintonía inicial de "El Hombre y la Tierra" de Félix Rodriguez de la Fuente. -"Tun tun tun tutun. Tun tun tun tutun. Tiro toriro riro. Tiro torin ton tin. El pequeño hombrecillo... ¡lucha! desesperadamente por que el orondo intruso evite ocupar su hábitat. Con ligeros empujones... ¡inenta! por todos los medios... ¡apartar! de su lado a la bessstia que lo acecha"! Joder, que complicado es escribir una imitación de Félix Rodriguez de la Fuente.

Al final acabas con el borde de tu asiento metido en la raja del culo, una pierna fuera y la otra dentro, y sentado de medio lado, como mirando hacia el pasillo, que ahí empiezas a molestar a toda la gente que pasa. Un secreto más de gordos: evitamos por todos los medios el transporte público.

Aquí os dejo una foto de mi nueva báscula. Necesito que me ayudéis a ponerle un nombre. Espero vuestros comentarios.


Vamos con la dieta de hoy:
  • Desayuno: Café con leche.
  • Almuerzo: Una naranja.
  • Comida: Brócoli con patatas.
  • Merienda: Leche semidesnatada con cereales de fibra y fruta.
  • Cena: Un cogollo con anchoas y una tortilla francesa.
04/03/2014 - Día trece - Peso actual: 117 Kg - Ay! Qué gabardina más bonita se ha perdido.

lunes, 3 de marzo de 2014

Día doce - Expediente Friki

Ya hemos llegado al día doce del proceso y la cosa parece que está funcionando. La verdad es que todo esto sigue adelante gracias a toda la gente que me está dando ánimos, así que a todos y todas, GRACIAS.
Hoy vamos a abordar un tema que seguro que a todos se os ha pasado por la cabeza. Hoy estoy en plan Bruce Lee, que fue acusado de desvelar el secreto de las artes marciales al hombre blanco. Seguro que muchos de vosotros habéis visto un montón de Gordos en vuestra vida, o a lo mejor incluso lo sois. Seguro que la mayoría de Gordos con los que os habéis topado durante vuestras vidas son unos frikis. Pues hoy os voy a desvelar el gran secreto de la humanidad: ¿por qué los Gordos son unos frikis?
Habría que remontarse unos años atrás, más o menos cuando empecé E.G.B. Yo no tenía ningún amigo, porque todos preferían mofarse de mi en lugar de comprobar la gran persona que habitaba en mi interior y me llamaban "Conguito", porque era morenito de piel y redondo. La verdad es que nunca los he culpado, porque es normal que todos excluyan al que es diferente... es un instinto básico... lo hacen los animales en manada... así que sería injusto echarles la culpa a esos ¡cabrones!
Además a mi caso hay que añadirle otro trauma, porque no era sólo en el colegio. Mi familia, mi propia familia, me apodaban "Chicha", o "Chichañi" si se ponían en plan cariñoso, que ya ves tú. Claro está, temía que llegaran las fiestas familiares o reuniones. Porque todos tus tíos y primos querían ser "cariñosos" contigo, y por ejemplo venía tu tío "el enrollao" y te decía: -"¿Qué pasa Chichañi? Cada día estás más hermoso". Esta frase, por supuesto, venía acompañada de pellizco en la mejilla y golpecitos en la barriga para hacer énfasis en lo "hermoso" que estabas. Pero ¿es que no se dan cuenta de lo humillante que es eso para un niño de diez años? Lo peor es que ya tengo 37 años, mido 1.80 m, peso 118 Kg... ¡y me siguen llamando Chichañi! Así ¿cómo quieren que esté nuestra autoestima? Pues más baja que Torrebruno en cuclillas.
Esto provoca que automáticamente crees tu "mundo interior". ¿Qué quiere decir esto? Pues nada más y nada menos que dejar de relacionarte con todo ser humano y empezar a ser tu mejor amigo. A mi todo esto me pilló la época en la que empezaba internet, así que en la red encontré un refugio ideal y mucha gente con la que hablar. Veías clanes enteros de frikis como tú creando Chats y allí nos uníamos todos para hablar de "nuestras cosas" aprovechando el anonimato que nos daba la red. Y así pasamos nuestra juventud y adolescencia, con el moreno "Tubo de Rayos Catódicos". Nuestro primer paisaje lo vimos cuando salió el fondo de pantalla de Windows XP. Incluso encontrábamos bonitas las Imágenes de Muestra.
Como teníamos todo el tiempo del mundo porque no salíamos de casa, nos hinchábamos a ver películas y a escuchar canciones, a investigar sobre muchas cosas raras y, en definitiva, a entrenar nuestras mentes ya que nuestros cuerpos no había un Dios que los entrenara. Un consejo: nunca juguéis al Trivial con un Gordo. Os gana fijo. Recuerdo una anécdota reciente. Estábamos en casa de mi hermano jugando al Scene It! que es un juego que se basa en conocimientos cinematográficos. Me tocó en suertes ser el tercero en jugar, así que empezó mi hermano mayor. Cuando falló le tocó a mi hermano mediano. Cuando falló me tocó el turno a mi. El juego se terminó cuando se cansaron de no jugar. Esto volvió a provocar otro aislamiento ya que después nunca querían jugar contigo.
Así que Gordos y Gordas del mundo, aunque os resulte difícil, intentad parecer menos inteligentes de lo que sois en realidad, porque así la gente os discriminará un poco menos. Fallad alguna pregunta de vez en cuando, y así siempre querrán jugar con vosotros. Y seguramente ser reirán porque no os la sabíais, y dirán frases como: -"Encima de Gordo, tonto", porque ellos también querrán ocultar bajo esas frases que lo único que pueden defender ante ti es su físico. Sí amigos míos, soy Gordo, tengo motes humillantes, pero también tengo un montón de amigos. Son todos unos frikis, pero los quiero un montón.

Permitidme que me ría un poco de los Normales después de tantos días riéndome de los Gordos. Al fin y al cabo dicen que los Gordos somos muy alegres.

Vamos con la dieta del día:
  • Desayuno: Café con leche y tostadas con pavo.
  • Almuerzo: Dos mandarinas.
  • Comida: Puré de calabacín y un filete de ternera.
  • Merienda: Hoy no he merendado, se me ha olvidado.
  • Cena: Alcachofas cocidas con ventrescas de merluza.
03/03/2014 - Día doce - Peso Actual: 118 Kg - Go, go Power Rangers!

domingo, 2 de marzo de 2014

Día once - O sea que estábais ahí

Hoy estoy muy contento. Es un día de celebración para mí. Esta tarde he ido al gimnasio y cuando he vuelto, como siempre, me he dado una ducha. Estaba enjabonándome y de repente... ¡ahí estaban! Todas las partes de mi cuerpo de cintura para abajo seguían estando dónde yo las recordaba... ¡qué alivio! Sinceramente, tenía miedo de no volver a verlas nunca más. Estoy hablando de los pies, como ya os habréis imaginado. Pero entonces ha sido cuando me he dado cuenta de otra cosa cuanto menos inquietante. Lo de los pies no eran uñas, eran mecedoras.

Porque tenéis que saber que debido al volúmen extraordinario de nuestro abdomen nuestra movilidad se ve sustancialmente reducida, o lo que sería lo mismo, el pedazo de cacho de trozo de carne que tenemos por barriga nos hace tener menos movilidad que la cintura de Montserrat Caballé, y las mujeres que hayan estado embarazadas sabrán de lo que hablo. Porque al fin y al cabo, los Gordos llevamos embarazados toda nuestra vida. Al mío lo voy a llamar como a su padre: Heineken. Los que estáis delgaditos, en casa haced una prueba. Ataros un cojín (de los grandes) a la cintura e intentad poneros un calcetín. ¿Lo estáis haciendo? Venga, que me espero... ¿Lo véis? ¡Eso es estar Gordo!

Una cosa que también tenemos los Gordos es que no nos gusta que nos regalen o compren ropa. Porque nos da vergüenza ir a las tiendas con nuestras mujeres o novias y que la dependienta nos diga: -"¿Es para usted?" Yo no se si será mi percepción de las cosas pero en ese momento me da la impresión de que me está señalando con el dedo y con una media sonrisa como queriendo decir: -"¿Tú te has pensado que aquí vas a encontrar tu talla, Gordo?" Entonces tu cojes unos pantalones muy pero que muy anchos, te metes en el probador y allí dentro comienza una pelea entre el pantalón y tú que me rio yo de las de Bruce Lee. Primero te pones una pernera, luego empiezas a meter la otra, y cuando te empieza a llegar hasta debajo del culo es cuando llega lo gracioso. Ves que no sube ni a ostias y, ¿qué haces? ¿Reconocer que no es de tu talla y salir de ahí dignamente? Noooooooooo. Lo que tu haces en ese momento es empezar a pegar saltitos mientras tiras de los pantalones hacia arriba, como si de tanto saltito fueras a perder de repente todos los kilos que te sobran y... ¡flup! pantalones puestos. Pero no, los pantalones no entran, así que en un alarde de imaginación piensas que si expulsas de tu cuerpo todo el aire que sobra en ese momento tu cuerpo se encojerá y el maldito pantalón entrará, así que inspiras todo lo que te dan de si los pulmones, y cuando estás ya azul y ves que siguen sin entrar piensas: -"¡Venga! ¡Ahora las dos a la vez!" Y ya te ves azul y dando saltitos intentando que el maldito pantalón entre, que en ese momento te ponen un gorro blanco y pareces el Pitufo Zampabollos.

Al final acabas saliendo del probador con tus pantaloncitos que ya están dados de sí puestos y con los otros en la mano, rojo, con taquicardias, sudando, que más que de un probador parece que sales de una sauna. Y ahí está tu chica, con cara de circunstancias y te dice: -"Que.. no te valen, ¿no?" A ti te dan ganas de decirle: -"Sí cariño, me valen, lo que pasa es que les he cogido cariño a estos que llevo puestos y que de tanto rozarme los muslos se me han roto por la parte de la huevera", pero no lo haces por dignidad. Porque esa es otra: a todos los Gordos se les rompen los pantalones por la parte de la huevera. Y siempre está el típico que dice: -"No... es que así se me ventilan los huevos... que me cuelgan mucho"... De algo hay que presumir ¿no? Pero ahora que pienso... ¡si tampoco se los ven!

En fin amigos, después de estas reflexiones vamos por fin con la dieta seguida hoy:
  • Desayuno: Café con leche y dos tostadas con queso fresco y pavo.
  • Almuerzo: Dos mandarinas.
  • Comida: Guiso de pollo con fideos y verduras.
  • Merienda: Vaso de leche semidesnatada con cereales de fibra y fruta.
  • Cena: Pequeño bocadillo de tortilla.
02/03/2014 - Día once - Peso Actual: 118 Kg - Ahora no puedo dejar de mirarmelos... los pies.

sábado, 1 de marzo de 2014

Día diez - Los Gordos somos vagos

Es increíble comprobar como, a medida que se va perdiendo peso por el método que estoy siguiendo, notas como tu cuerpo empieza a estar más activo. Si alguien conoce el motivo por el que esto sucede, por favor, que comente y nos lo explique para que todos podamos ser partícipes.

Esto de estar más activo lo digo porque yo antes no era así. A mi antes para moverme de casa me tenían que decir que nos íbamos a una exposición de Star Wars o que la Pataki estaba paseando por la calle en pelotas, aunque esto último nunca me lo creía... llamadme excéptico si queréis. Porque esto es así, tu actividad fuera del sofá es directamente proporcional a tu masa corporal. Se podría escribir hasta una fórmula: E = m·c², dónde "E" sería Estaticidad, "m" sería masa corporal y "c" sería cansancio. Sí amigos, Estaticidad igual a masa corporal por cansancio al cuadrado. Se acabó ya eso de pensar que es la fórmula de la relatividad. Es la fórmula de lo vago que te vuelves cuando estás Gordo.

Hasta que empecé con esto de la dieta, todo mi contacto con el deporte había sido cuando jugaba al Fifa en la consola, pero ahora me he vuelto como una especie de Chicho Terremoto. Me he comprado la bicicleta para ir al gimnasio porque así es mucho más sano y porque aparcar en la puerta del gimnasio por la tarde se había vuelto misión imposible. Esta mañana ha sido la primera vez que he ido al gimnasio con ella. Cuando he salido de casa estaba chispeando, pero a mitad de camino se ha puesto a llover de una manera un poco más seria, así que cuando he llegado al gimnasio parecía el informático de Parque Jurásico cuando la lagartija esa lo rocía de ácido, pero con la misma cara y todo.

Y es que cuando te compras una bicicleta como que te envalentonas, y le dices a tu mujer: - "¡Mari! Mañana me voy a ir a trabajar en bici". Con dos cojones, sí señor. Te levantas por la mañana, coges la bici y empiezas a pedalear, que tú te ves como Indurain subiendo el Tour Malet, y pareces el Piraña de Verano Azul. A los cien metros ya empiezas a pensar que has abierto la boca más de la cuenta, a los doscientos metros piensas que ojalá haya una UVI móvil en la puerta de tu empresa cuando llegues, y cuando empiezas a subir la primera cuesta (que ahora entiendo por qué se llaman así), a mitad de subida das la vuelta y aprovechas la bajada para que te de impulso para llegar a casa y aparcar el cacharro ese del infierno, que en buena hora te lo has agenciado. Y llegas a casa, más rojo que José Mercé después de un concierto a capela, y le dices a tu mujer, muy digno: -"¿Sabes qué? Es que estoy pensando que luego allí no tengo dónde dejar la bici, y es un follón. Mejor cojo el coche y la bici para ir al gimnasio". ¡Ay amigo! 

Otra cosa que hacemos mucho los Gordos es dejarnos barba. Mucha gente piensa que es porque eso nos disimula la papada, pero no es cierto. La verdad es que nos dejamos la barba porque nos da una pereza enorme levantarnos del sofá para afeitarnos. Que mi mujer el otro día estaba haciendo ganchillo y le digo:

- Mari, ¿qué haces?
- Ganchillo.
- ¡Ah! Qué bonito, y ¿qué estás haciendo?
- Un pañito.
- Mari, que la tele es plana y si lo pones va a tapar media pantalla.
- No, si es para ponértelo a tí, que últimamente me estás cogiendo mucho polvo.

Porque nos movemos menos que Karpoff pensando en la siguiente jugada. Es entonces cuando empezamos a decir frases automáticas, a las que vamos a llamar "Frases de Gordo". Os voy a dejar aquí un manual para que podáis entender lo que decimos los Gordos y qué queremos decir en realidad:

- Ya voy = No he oído lo que me has dicho.
- Que ya voy = No he oído lo que me has dicho y no me importa.
- Un segundo que ya voy = Sigo sin oir nada y además ahora por pesada no pienso hacerlo.
- Jo, si te he dicho que ya iba = A ver si ya te has dado cuenta de lo vago que soy y la próxima vez que me vayas a pedir algo, te lo piensas antes y lo haces tú directamente.

Porque nos hemos vuelto vagos amigos, porque no es lo mismo mover un cuerpecito esbelto y en forma que mover la masa de carne en la que nos hemos convertido por dejarnos. Así que no os dejéis, y si todavía estáis a tiempo, ponedle solución. De eso trata este blog, de poner solución a algo que se ha dejado hace mucho tiempo, y de demostrar que nunca es tarde. Porque yo ya estoy en el camino correcto para salir de este trance en el que me encontraba y quiero marcaros el camino a los que no encontráis la fuerza suficiente. Creedme, ¡se puede!

Vamos con la dieta de hoy:
  • Desayuno: Café con leche y tostadas.
  • Almuerzo: Un plátano.
  • Comida: Patatas fritas con gulas y huevo revuelto y una naranja.
  • Merienda: Tazón de leche semidesnatada con cereales con fibra y fruta.
  • Cena: Hamburguesas (porque yo lo valgo y porque de vez en cuando sabéis que me voy a dar mi capricho.
Día diez - 01/03/2014 - Peso Actual: 118 kg - En proceso de "desvagocificarme" (me lo he inventado).